ExteriorVerde » Suelos y exteriores » Cómo instalar una bordura metálica de jardín paso a paso

Cómo instalar una bordura metálica de jardín paso a paso

Elegir el material y la forma de una bordura de jardín es solo la primera parte del trabajo. El resultado final —una línea firme, recta o curva, que no se mueva con el tiempo— depende sobre todo de cómo se instale. Le explicamos, paso a paso, cómo instalar una bordura metálica de jardín para conseguir un remate estable y duradero.

Herramientas y materiales necesarios

Antes de empezar conviene tener a mano lo básico: un mazo o martillo de goma, estacas o cuerda para marcar el trazado, una pala pequeña para preparar la zanja de apoyo y los anclajes que incluye el propio sistema de bordura. La instalación de una bordura metálica como EASYFIX RECTA no requiere maquinaria ni herramientas especiales.

Paso 1: preparar y marcar el trazado

El primer paso es definir la línea exacta que va a seguir la bordura, ya sea recta o curva, y marcarla en el terreno con cuerda o pintura. Es el momento de comprobar que el suelo esté razonablemente nivelado y libre de raíces o piedras grandes que puedan desviar la instalación más adelante.

Paso 2: colocar la bordura en su posición

Con el trazado marcado, se coloca la bordura apoyada en el terreno siguiendo la línea prevista. Los perfiles metálicos suelen tener cierta tolerancia que facilita este ajuste incluso sobre superficies no perfectamente planas. Si el proyecto incluye tramos largos, es importante unir bien las piezas para que la línea quede continua, sin saltos ni desniveles visibles.

Bordura metálica curva delimitando un macizo de grava y plantas
Una vez colocada, la bordura define con precisión el trazado, recto o curvo, del proyecto.

Paso 3: anclar la bordura al terreno

Con la bordura ya en posición, se fija al suelo mediante los anclajes correspondientes, golpeando suavemente con el mazo hasta que queden bien asentados. Este paso es el que da estabilidad real al conjunto: una bordura mal anclada acaba desplazándose con el paso de las lluvias, el riego o el propio peso de la grava.

Paso 4: rellenar y compactar los materiales colindantes

Por último, se rellenan y compactan los materiales a ambos lados de la bordura —césped, grava o mantillo—, de forma que quede bien encajada y no se mueva al pisar cerca del borde. Un buen remate en esta fase evita que la línea se abra con el tiempo.

Bordura metálica separando el césped del mantillo en un jardín
Bien instalada, la bordura mantiene la separación entre materiales sin desplazarse con el tiempo.

Errores comunes al instalar una bordura de jardín

  • No marcar el trazado antes de empezar, lo que suele acabar en líneas irregulares.
  • Omitir el anclaje o colocar menos fijaciones de las recomendadas.
  • No compactar bien los materiales colindantes tras el relleno.
  • Elegir una altura de bordura insuficiente para el tipo de material que debe contener.

Si todavía está decidiendo entre un trazado recto o curvo, o qué tipo de bordura se adapta mejor a su jardín, puede resolver esas dudas antes de instalar. Una vez decidido el sistema, seguir estos pasos con cuidado es lo que marca la diferencia entre una bordura que dura años y otra que hay que corregir a los pocos meses.

¿Prefiere que le asesoremos antes de instalar su bordura de jardín? Consúltenos sin compromiso.